LADRO, LUEGO EXISTO

La que me da de comer ha vuelto sana y salva a la cueva. Eso me llena de alegría pero también de un desasosiego que todavía no alcanzo a comprender. Llegó después de cuatro días fuera, sin poder moverse mucho porque tiene una herida en la panza que al parecer le duele mucho, y con un cachorro humano en brazos que no hace más que abrir y cerrar los ojos, medio mover las patitas, llorar, comer y hacer del baño en unas cosas que se llaman pañales que me encanta sacar del basurero.

Pero con eso basta. La que me da de comer está absorta haciéndose cargo del pequeño y no ha tenido mucho tiempo para jugar con nosotros ni darnos mimos. Por fortuna nuestro paseador sigue viniendo diario por nosotros para llevarnos al parque, pero no es tan divertido si no viene el resto de la manada. Y al parecer El que no me pela ha entrado al quite, porque está más cariñoso con nosotros y nos da nuestras croquetas sin falta.

Con este nuevo integrante y la angustia que pasé al sentir que La que me da de comer estaba en peligro, me ha dado por seguirla a todos lados. Lo bueno es que ella me deja permanecer a su lado, eso sí, ya no puedo subirme a la cama y cuando he querido darle besitos al cachorro nada más no es posible.

Lo que más disfruto es cuando en las noches el cachorro llora y ella se levanta a darle de comer. Todo está oscuro y en silencio (no tengo que soportar los ladridos de El que no me pela diciendo que no debo estar cerca del bebé), ella se sienta en una mecedora, yo a sus pies, y mientras se balance para adelante y para atrás me acaricia el lomo, ¡ay, siento tan rico!

Mi corazón está muy confundido, estoy celosa, es claro, pero también nostálgica, porque pienso que nunca podré lograr que La que me da de comer me ame como ama a su cachorro. Ahora entiendo lo que sintió Bruno cuando yo llegué (él siempre tan paranoico dice que nos van a mandar a vivir a la terraza o nos darán en adopción, pero yo estoy segura de que no será así).

Pero no crean que soy tan mezquina, la verdad es que el cachorro sí está lindo y a mí también me inspira mucho amor y ternura. He de confesar que cuando se duerme y La que me da de comer aprovecha para hacer lo propio, yo me asomo a su cunita y lo contemplo, me gusta mucho escuchar sus ronquiditos y percibir ese aroma tan diferente que tiene. ¿Podrán esas pequeñas patitas mimarme algún día? Tal vez en eso deba cifrar mis esperanzas, seguro algún día podrá caminar y ladrar por sí mismo, jugar conmigo y darme mucho jamón si lo entreno correctamente, pensándolo bien, las cosas pueden no ser tan grises como creo. ¡Ya quiero que crezca!

Comentarios

MÁS EN ÉCHAME EL PERRO

NOTICIAS

BAZAR CONDESA, SERÁ DOGFRIENDLY

Ya se acerca Navidad, y seguro están  gastando su aguinaldo en la compra de regalos; les pido que se esperen y hagan sus compras navideñas este fin de semana y vayan al Bazar Condesa, el bazar familiar más trendy de diseño mexicano en CDMX. ¿Cuándo? 17 y 18 de diciembre, 2016. ¿Dónde? Nuevo León 80, […]

Leer más »

LADRO, LUEGO EXISTO

MADRE SOY

Casi no recuerdo a mi mamá, estuve muy poco tiempo con ella. La que me da de comer ha sido mi figura materna desde entonces y, por obvios motivos, la comunicación no siempre es la más fluida entre nosotros pero el amor que sentimos la una por la otra nunca se presta a malentendidos. Sin […]

Leer más »

EL DIVÁN DEL CAN

PALETAS DE HIELO PARA PERRO

¡Hola Diván! ¿Me pueden ayudar con una receta de paletas heladas para perro? Como saben ha hecho mucho calor, y mi pobre perrito sufre de ello. Pero entre tanta información de los alimentos que no debe comer un can, no me atrevo a hacerlas. Gracias. Andrea Morachis

Leer más »

RAZAS

EL PASTOR AUSTRALIANO

Contrario a lo que pudiera creerse, esta raza se desarrolló como la conocemos actualmente en Estados Unidos. Alrededor de 1800 llegaron a ese país unos perros pastores ovejeros de la región vasca procedentes de Australia, los cuales tuvieron gran éxito en las granjas y ranchos norteamericanos, pues igual podían ayudar a conducir al ganado que […]

Leer más »