LADRO, LUEGO EXISTO

El fin de semana hubo fiesta en la cueva. Al principio creí que todo el borlote se debía a que en la caja brillante con imágenes iban a pasar al perro chistoso y flaco que tiene una manada de humanos amarillos que a La que me da de comer y El que ya me pela les encanta ver.

Sin embargo, me llevé una gran sorpresa cuando vi que la celebración no tenía mucho que ver con eso. Para mi alegría y la de Bruno, El que ya me pela organizó una fiesta por el santo de mi hermano a la que invitó a todas las manadas de su familia, canes incluidos.

Como ya les he contado, Bruno vivió en la calle y fue maltratado por humanos de corazones secos que le hicieron mucho daño, así como por perros hambrientos y gandayas con los que tuvo que luchar a pesar de su diminuto tamaño. Es el día en que el pobre perrillo no logra recuperar del todo la confianza en las personas y los canes. Su detonador es el olor a cemento, cuando lo percibe se lanza a morder a quien sea que traiga ese aroma impregnado en la ropa.

Una de las interrogantes que tienen mis humanos sobre el pasado de Bruno es la fecha en que nació. El señor de la bata blanca les ha dicho que tiene alrededor de seis años humanos, pero de ahí en fuera no saben nada más de él.

El que ya me pela es un humano muy justo y generoso, por lo que después de mi fiesta de cumpleaños se quedó un poco inquieto de que Bruno no recibiera el mismo trato que yo. Así que cuando por la mañana leyó en el periódico que el 27 de mayo se celebra el santo de Bruno, decidió instaurar esta fecha como el día oficial de festejar la vida de nuestro perrillo neurótico.

Deberían haber visto la cara de Bruno cuando se enteró de que la fiesta era para él: no podía dejar de menear la cola y acercarse a todos los invitados para recibir sus mimos. Recibió sus regalos con emoción, corrió a ponerlos en su camita, donde los abrió lenta y delicadamente (¡no entiendo cómo puede ser tan paciente!).

Por primera vez el buen Bruno era el protagonista, las carnazas y pelotas eran todas suyas (¡ash!). Nunca lo había visto tan feliz y seguro, me estrujó el corazón verlo tan conmovido cuando lamió la mano del Cachorro que le puso una gran rebanada de pastel en su plato. Estoy segura de que las últimas heridas del alma de mi hermano terminaron de cicatrizar ayer por la noche.

He de confesar que le robé a Brunito algunos de sus regalos (es que tarda años en comerse un huesito entero), pero a pesar de su usual malhumor no se quejó y los compartió conmigo lleno de resignación. No cabe duda de que es todo un santo.

Comentarios

MÁS EN ÉCHAME EL PERRO

NOTICIAS

EFECTOS POSITIVOS DE TENER UNA MASCOTA

Seguramente has escuchado que tener un animal de compañía en casa es favorable para tu salud, pero ¿cuáles son estos beneficios? Nosotros te los explicamos: Evitan el sentimiento de soledad. Puede que nuestro perro no hable, pero el dueño sabe con total certeza, que no está solo en casa y que tiene compañía; y así el humano se siente más seguro de […]

Leer más »

LADRO, LUEGO EXISTO

MADRE SOY

Casi no recuerdo a mi mamá, estuve muy poco tiempo con ella. La que me da de comer ha sido mi figura materna desde entonces y, por obvios motivos, la comunicación no siempre es la más fluida entre nosotros pero el amor que sentimos la una por la otra nunca se presta a malentendidos. Sin […]

Leer más »

EL DIVÁN DEL CAN

PALETAS DE HIELO PARA PERRO

¡Hola Diván! ¿Me pueden ayudar con una receta de paletas heladas para perro? Como saben ha hecho mucho calor, y mi pobre perrito sufre de ello. Pero entre tanta información de los alimentos que no debe comer un can, no me atrevo a hacerlas. Gracias. Andrea Morachis

Leer más »

RAZAS

EL PERRO DOGO DEL TÍBET

También conocido como Mastín Alemán es una raza originaria del Tíbet, es considerada como la raza de donde derivaron todas las razas de montaña grandes y de todos los mastines. En la antigüedad, según testimonios Dogo del Tíbet era empleado por los asirios como perro de guerra y para la custodia de los prisioneros. En […]

Leer más »